En 2026, la inteligencia artificial (IA) estará aún más integrada en la vida cotidiana y en los procesos empresariales, impulsando servicios más personalizados, rápidos y eficientes. Desde asistentes bancarios capaces de interpretar el estado emocional de los clientes hasta ambulancias conectadas que transmiten datos médicos y vídeo en tiempo real, estos avances exigirán una infraestructura digital fiable, segura y de baja latencia. Así lo anticipa DE-CIX, operador líder mundial de puntos de intercambio de Internet (IX), en sus predicciones tecnológicas para el próximo año.
Una de las principales tendencias será la irrupción de la IA emocional en el sector financiero. En 2026, los sistemas inteligentes permitirán interacciones más humanas al detectar señales de estrés o frustración en la voz de los clientes, optimizando la atención y la toma de decisiones. Este avance coincide con la evolución del marco regulatorio europeo: mientras la Directiva PSD2 y el futuro Open Finance amplían el intercambio de datos financieros mediante APIs seguras, la Ley Europea de Inteligencia Artificial (AI Act) clasifica determinados usos de la IA emocional como de alto riesgo, reforzando los requisitos de transparencia y protección de datos. En este contexto, la interconexión soberana será clave para garantizar el cumplimiento normativo y el control sobre la información sensible.
El sector sanitario también vivirá una transformación decisiva. Las ambulancias conectadas transmitirán información en tiempo real a los hospitales, mientras los sistemas de tráfico gestionados por IA optimizarán las rutas de emergencia. Los datos procedentes de wearables y de historiales clínicos respaldados por IA permitirán a los profesionales sanitarios anticipar diagnósticos y mejorar los resultados clínicos. Esta evolución impulsará el mercado de conectividad médica, sustentado en redes 5G, Beyond 5G y comunicaciones por satélite.
En el ámbito industrial, la IA autónoma pasará de ser una herramienta de apoyo a convertirse en el núcleo de los procesos productivos. Desde el mantenimiento predictivo hasta líneas de producción totalmente automatizadas y la impresión 3D inteligente, la IA facilitará la producción personalizada a gran escala. Este modelo favorecerá la relocalización industrial y el desarrollo de microfábricas hiperlocales, reduciendo costes, riesgos y huella de carbono.
Para que estas innovaciones sean viables, será imprescindible una infraestructura digital preparada para la IA. La ultra baja latencia, el intercambio seguro de datos y la integración de redes de fibra, móviles y satelitales permitirán procesar la información cerca de su origen mediante edge computing y microcentros de datos.
Ivo Ivanov, CEO de DE-CIX, señala que “las empresas acercarán cada vez más sus capacidades de procesamiento a las fuentes de datos, creando entornos interconectados que combinan fibra, redes móviles y satélite. Las soluciones avanzadas de los Internet Exchanges proporcionan soberanía, control y conectividad de alto rendimiento para cualquier caso de uso de IA”.
Con iniciativas como AI-IX, DE-CIX facilita infraestructuras de IA soberanas y entornos privados de interconexión. En 2026, la interconexión será mucho más que un componente técnico: se consolidará como la base de los nuevos modelos de negocio impulsados por la inteligencia artificial.










