¿Cuáles son los principales desafíos a los que detectáis que se enfrentan vuestros clientes?
Muchas organizaciones buscan reducir la fragmentación operativa, mejorar la visibilidad entre departamentos y simplificar la gestión diaria. Aunque pueden contar con soluciones individuales que funcionan, no siempre disponen de procesos de extremo a extremo. Existe, por tanto, una presión creciente por consolidar sistemas, estandarizar procesos y hacerlos escalables, manteniendo al mismo tiempo unas condiciones claras en materia de control de datos, cumplimiento normativo y precios.
¿Qué retos y oportunidades está generando la evolución tecnológica —especialmente en ámbitos como la digitalización y la IA?
La computación en la nube ha permitido la adopción generalizada de herramientas digitales, mientras que la inteligencia artificial se apoya en esta base y añade una capa de inteligencia. Puede facilitar la automatización, el análisis y el desarrollo asistido de aplicaciones, pero la IA solo funciona correctamente sobre datos limpios, una base digital estable y una gobernanza clara. Sin estas condiciones, los sistemas pueden amplificar errores y tomar decisiones sin límites claros ni posibilidades efectivas de intervención humana.
¿Cuáles consideras que son hoy las principales tendencias que marcarán el mercado en los próximos años?
Veremos una mayor integración entre aplicaciones, datos y procesos, junto con una automatización cada vez más inteligente. También crecerá la demanda de soluciones integradas, escalables y capaces de adaptarse a organizaciones con necesidades operativas muy diferentes. En la próxima fase de la IA empresarial, la cuestión no será simplemente si las personas permanecen dentro del proceso, sino si los sistemas les permiten comprender lo que sucede e intervenir de manera efectiva.
¿Qué factores serán clave para empresas y AAPP para mantener la competitividad y el crecimiento?
La inversión a largo plazo en tecnología, talento y capacidades digitales será esencial, junto con una colaboración más estrecha con clientes, partners y ecosistemas locales. Las empresas y las AAPP también deberán limitar dependencias excesivas, establecer responsabilidades claras y comprender el marco legal al que están sujetos sus proveedores. La tecnología deberá integrarse de manera realista en las arquitecturas existentes, combinando la innovación con la seguridad, la resiliencia, la gobernanza y un control humano real sobre las decisiones críticas.







