La seguridad será una de las principales preocupaciones dentro de la práctica de IT en los próximos años. Según Gartner, para 2028, el 50% de las empresas adoptarán soluciones específicas para abordar casos de uso de seguridad relacionados con la desinformación, frente a menos del 5% en 2024.
Sin importar tamaño o ubicación, hoy en día, las empresas se enfrentan a desafíos similares. Cualquier empleado o cliente puede iniciar sesión desde una ubicación remota y dispositivos personales, lo que limita la visibilidad de los administradores de TI sobre quién está accediendo a qué aplicación y dispositivo, dónde y cuándo. Sin soluciones integrales, sencillas de usar y mantener, las amenazas prosperarán, impactando los resultados y la seguridad de cualquier organización que sea un objetivo.
A este contexto se suma la nueva Directiva NIS2 europea, que ha llegado a las agendas de los CIO, CTO y CISO. Éstos, se apresuran ahora para encontrar soluciones ágiles y accesibles que garanticen el cumplimiento de la nueva regulación, pues desde el 17 de octubre, todos los operadores de servicios esenciales y proveedores de soluciones digitales deben implementar medidas técnicas, operativas y organizativas para mejorar su ciberseguridad, así como para informar sobre incidentes relacionados con la misma.
Las empresas deben comprender bien las implicaciones de esta novedad y adaptar a sus equipos, políticas y procesos para cumplir con sus requisitos, asegurando la seguridad sin comprometer su competitividad. Como decía, la NIS2 exige la implementación de medidas para la gestión de riesgos de ciberseguridad, así como obligaciones de notificación relacionadas con el intercambio de información, supervisión y ejecución. Sin embargo, en Zoho creemos que su éxito dependerá de adoptar una cultura orientada a la tecnología que equilibre la búsqueda de productividad con la protección de la privacidad y la seguridad de los datos.
No obstante, esta cultura orientada a la tecnología solo será posible si se adopta con un enfoque transversal en toda la organización, donde todos sean conscientes de la importancia de sus actividades dentro de su ecosistema tecnológico. Más allá de implantar nuevos productos y soluciones, la formación, capacitación y actualizaciones deben estar en el centro de cualquier estrategia recomendada, para garantizar que los empleados sean conscientes del panorama creciente y cambiante de amenazas. Esto es imperativo para la protección de las empresas, sus empleados y sus clientes.





