Representantes de la industria europea del software de código abierto reclamaron en Bruselas que la Unión Europea convierta el principio Open Source First en un requisito obligatorio para la contratación pública, con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica de proveedores extranjeros y reforzar la soberanía digital europea.
La petición se presentó durante el Industry Forum celebrado el 23 de junio bajo el liderazgo de la Open Source First Coalition, integrada por organizaciones como SUSE, Nextcloud, OpenProject y OpenNebula Systems, junto a más de 130 empresas europeas firmantes de una carta abierta dirigida a las instituciones europeas.
El debate se produce en el contexto del EU Tech Sovereignty Package, publicado por la Comisión Europea el 3 de junio de 2026, que busca responder a la creciente dependencia europea de un reducido número de proveedores tecnológicos no comunitarios. Según el documento presentado, tres hiperescaladores no europeos concentran más del 70 % del mercado europeo del cloud, mientras que la cuota de los proveedores europeos cayó del 29 % al 15 % entre 2017 y 2022.
Los participantes sostienen que esta situación representa un problema de estructura de mercado antes que un problema exclusivamente de seguridad. En este sentido, consideran que el principio Open Source First permitiría sustituir el actual modelo de dependencia de un único proveedor por un mercado más competitivo, en el que diferentes empresas puedan desarrollar, mantener y dar soporte a una misma base de código.
El informe también analiza el contenido del Cloud and AI Development Act (CADA), uno de los pilares del paquete legislativo europeo. En concreto, señala que el actual artículo 41 únicamente insta a las administraciones públicas a «fomentar» el uso del software de código abierto, una formulación que, según los autores, ha demostrado ser insuficiente en países como Francia, Italia, Alemania o Países Bajos.
Por ello, la coalición propone que dicho artículo se convierta en una obligación vinculante y verificable mediante un modelo basado en la evaluación previa de soluciones de código abierto, el principio de «cumplir o explicar» cuando se opte por soluciones propietarias y la creación de un registro auditable de las decisiones de contratación.
Entre las principales recomendaciones recogidas en el documento destacan la creación de catálogos de soluciones soberanas listas para su adquisición, el fortalecimiento de la red europea de Open Source Programme Offices (OSPO) mediante financiación y carácter obligatorio, el impulso de la demanda pública como motor del mercado europeo del software libre, la incorporación de indicadores de soberanía tecnológica dentro del programa Digital Decade y la creación de un fondo específico para financiar la transición de las administraciones públicas hacia infraestructuras abiertas.
Durante el foro participaron representantes institucionales, miembros de la Comisión Europea, del Parlamento Europeo, de las representaciones permanentes de los Estados miembros, medios de comunicación y directivos de empresas del sector.
Entre los ponentes figuró Laurent Rojey, director del Digital Commons EDIC, quien destacó el papel que pueden desempeñar las infraestructuras digitales compartidas para impulsar la soberanía tecnológica europea. También intervino Thibaut Kleiner, director de DG Connect, quien reconoció que el software de código abierto encontró resistencia durante la elaboración interna de la propuesta legislativa debido a preocupaciones relacionadas con la calidad, la ciberseguridad y los costes de transición.
Los representantes de la industria defendieron que el mercado europeo del software libre ya dispone de soluciones maduras utilizadas por administraciones públicas de distintos países europeos y señalaron que el principal reto no reside en la disponibilidad tecnológica, sino en generar una demanda suficiente mediante políticas públicas de contratación.
El documento concluye que Europa debe pasar de una estrategia basada únicamente en el origen geográfico de los proveedores a otra centrada también en la arquitectura tecnológica de las soluciones. Según los impulsores de la iniciativa, un modelo basado en código abierto permite mayor transparencia, interoperabilidad, capacidad de auditoría y libertad para cambiar de proveedor, elementos considerados esenciales para garantizar una auténtica soberanía digital.
La Open Source First Coalition anunció que continuará trabajando con el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea durante la tramitación del CADA para presentar enmiendas a los artículos 41 a 44 y promover que el principio Open Source First se convierta en el estándar por defecto para la contratación pública europea.










