La IA está transformando la forma en que trabajan las organizaciones, ayudando a los empleados a acceder a la información, automatizar tareas y mejorar su eficiencia. Sin embargo, esta misma tecnología también ofrece a los atacantes nuevas formas de dirigirse contra las empresas.
Los ataques impulsados por la IA pueden ser más convincentes, adaptables y fáciles de ejecutar a gran escala. Los atacantes pueden utilizar la IA para crear campañas de phishing personalizadas, automatizar el reconocimiento, identificar vulnerabilidades y atacar las credenciales de los usuarios en grandes organizaciones. Actividades que antes requerían mucho tiempo y conocimientos especializados ahora pueden realizarse con mayor rapidez y precisión.
Por este motivo, la seguridad de la identidad es más importante que nunca. Las credenciales siguen siendo uno de los principales objetivos de los atacantes, ya que pueden proporcionar acceso directo a aplicaciones, sistemas y datos sensibles. Una vez comprometidas, las credenciales legítimas pueden permitir eludir los controles de seguridad tradicionales y operar sin ser detectados.
Las organizaciones deben reforzar la forma en que gestionan y protegen el acceso en el entorno de trabajo. Esto implica garantizar que los usuarios tengan el nivel de acceso adecuado, aplicar políticas coherentes, mejorar la visibilidad y responder rápidamente cuando surjan riesgos.
Al mismo tiempo, la seguridad no puede ir en contra de la productividad. Los empleados necesitan un acceso sencillo y fiable a los recursos necesarios para realizar su trabajo. Una seguridad eficaz de la identidad debe reducir el riesgo y, a la vez, ofrecer una experiencia fluida en aplicaciones, dispositivos y procesos.
Esto cobra especial relevancia ante el aumento de las exigencias normativas, incluidas las establecidas por NIS2 en materia de control de acceso, gestión de riesgos de ciberseguridad y resiliencia operativa.
Las organizaciones que afronten con éxito la próxima etapa de la transformación digital serán aquellas que consideren la seguridad y la experiencia de usuario como prioridades complementarias. Al establecer una base sólida de identidad y control de acceso, las empresas pueden protegerse mejor frente a las amenazas impulsadas por la IA y permitir que sus empleados trabajen de forma segura y eficiente.






