La Inteligencia de Red permite a las empresas analizar el uso de su red, garantizando la protección y la calidad de la experiencia de los usuarios corporativos. Se apoya en cinco pilares fundamentales:
- Observar en detalle el contenido del tráfico
- Clasificar tráfico a nivel 7
- Identificar amenazas no visibles para los elementos de la red (spam saliente, virus, gusanos, spyware…)
- Distinguir el tráfico permitido del no permitido mediante políticas a nivel de aplicación y usuario
- Determinar el uso por aplicación, usuario o dispositivo
Las amenazas de seguridad en las redes actuales son cada vez más complejas. La mayoría de ellas son una combinación de métodos que aprovechan “puertas traseras” con una actuación involuntaria de los usuarios. En este contexto, las políticas tradicionales de seguridad que incluyen medidas de seguridad frente amenazas y sistemas perimetrales, son insuficientes. Es necesario complementarlas con políticas de uso aceptable basadas en el reconocimiento de aplicaciones (AUP por sus siglas en inglés). La Inteligencia de Red es la herramienta clave para la implantación de estas políticas.







