
Este panel ha contado con la asistencia de los siguientes expertos en seguridad en el Cloud:
- Óscar Gala Moreno, SCA Team Lead de Crayon
- César Vega, Business Development Manager Cloud Services de DE-CIX
- Annabel Buxés, Cloud Solutions Architect de Getronics
- Francisco Cosín Vallejo, Head of Cloud & DevOps de UST
- Nerea Costas, Senior Manager, Global Technical Sales EMEA – Growth and Emerging Markets de Equinix
Durante junio y julio de ese año, la empresa Sapio Research[1] ha realizado un estudio sobre la optimización de costes en TI que arroja unas conclusiones muy relevantes. Tal y como destaca Óscar Gala Moreno, SCA Team Lead de Crayon, “el 94% de las empresas afirma que optimizar los costes cloud sigue siendo un reto muy importante para ellos”.
En muchos de estos casos, estas organizaciones están empleando un modelo de cloud híbrido ya que “han comprobado que la nube no es sinónimo de eficiencia automática”. Aquí entra en juego el concepto de FinOps, una combinación de Finanzas (Fin) y Operaciones (Ops) que es un marco de trabajo cultural y organizativo que ayuda a las organizaciones a gestionar el gasto en cloud y maximizar el valor tecnológico de sus inversiones en TI.
[1] https://sapioresearch.com/success-stories/content-research-to-amplify-findings-crayon/
FinOps no puede ser un sprint, un análisis puntual. Tiene que ser una práctica, un modelo de gobierno.
Óscar Gala Moreno, SCA Team Lead de Crayon
Paradójicamente, a pesar de la importancia que las organizaciones encuestadas afirman que tiene para ellas el control de costes, “de media, sólo el 19% de las empresas analizadas en todo el mundo indica que ya tiene una madurez de FinOps real”.
Los datos de madurez en FinOps van desde el 14% de EMEA hasta el 35% de los EE.UU. y señalan que tenemos por delante mucho camino por recorrer. Destaca Óscar Gala Moreno que buscan “embeber esta cultura FinOps integrando tanto las personas como los procesos ylas herramientas para obtener los resultados esperados”.
Gracias a la irrupción de la Inteligencia Artificial, que requiere importantísimas capacidades de cómputo, el control de costes del cloud ha pasado a ocupar el primer plano. “La IA puede ser un vector que dispare los costes”, si no se gestiona de una manera adecuada el gasto en IA puede convertirse en el principal foco de costes de la compañía.
En esta línea, el informe destaca que, “el 40% de las organizaciones que han realizado la encuesta considerana la inteligencia artificial como el principal reto en cuanto a costes TI para los próximos tres años”.
Según la consultora Gartner, el 35% de las empresas va a utilizar interconexiones privadas en los próximos dos años, frente a menos del 15% que las utilizaron en 2024.
César Vega, Business Development Manager Cloud Services de DE-CIX
La solución pasa por un enfoque que han denominado FinOps 360 que lleva a “la aplicación de prácticas FinOps en cuatro dimensiones y no sólo como análisis puntuales, sino como un proceso, un modelo de gobierno que esté aplicado en toda la compañía”. Este enfoque se basa en cuatro pasos:
- Tener visibilidad de los costes del cloud.
- Compartir la responsabilidad entre todos los departamentos.
- Aplicar la optimización continua.
- Implantar la gobernanza multicloud.
Tal y como señala Óscar Gala Moreno, “FinOps no puede ser un sprint, un análisis puntual. Tiene que ser una práctica, un modelo de gobierno”.
Por su parte, César Vega, Business Development Manager Cloud Services de DE-CIX, puso el foco en la forma en la que nos conectamos a las nubes, “protegemos los datos en origen, protegemos los datos en destino, pero no nos preocupa lo que pasa en medio. Seguimos dependiendo en rutas públicas de Internet para nuestras cargas de trabajo”.
Añadió que esta dependencia de infraestructuras compartidas con cientos de miles o millones de usuarios simultáneos, y que están fuera de nuestro control, “suponen un cuello botella en el que no podemos asegurar ni el rendimiento, ni la fiabilidad, ni la seguridad de nuestros datos”.
Existen soluciones de conectividad como los circuitos virtuales por MPLS, pero “¿cuánto tiempo lleva construir túneles a través de un enlace MPLS? Un mínimo de tres semanas, y es un proceso muy complejo y difícil de gestionar en el tiempo”. Afortunadamente, hay un cambio en la conectividad, “según la consultora Gartner, el 35% de las empresas va a utilizar interconexiones privadas en los próximos dos años, frente a menos del 15% que las utilizaron en 2024”.
El reto número uno es la complejidad. Necesitamos automatizar y poder movernos entre diferentes proveedores y nuestras infraestructuras privadas.
Annabel Buxés, Cloud Solutions Architect de Getronics
Pero si se busca un grado alto de conectividad, ¿es viable establecer enlaces MPLS con cada uno de los grandes proveedores cloud y con los principales servicios usados? En opinión de César Vega, la solución está en “usar una plataforma neutral, un ‘fabric’, que tenga mucho alcance y presencia global fácil de usar”.
Esto reduce enormemente las latencias ya que es una red privada y, como se paga por capacidad y no por cantidad de datos transferidos, reduce mucho los costes de transferencia de datos.
Annabel Buxés, Cloud Solutions Architect de Getronics, destaca que “la adopción del multicloud es muy amplia, también lo es de las nubes privadas y las nubes híbridas”, pero no en todos los tamaños de empresas por igual. “Es muy grande en las empresas grandes, pero la adopción en las pequeñas y medianas empresas es baja”.
Esto se debe, fundamentalmente, a la complejidad que supone implementar entornos multicloud e híbridos. Pero la flexibilidad necesaria para que un negocio escale y tenga las ventajas del cloud puede empañarse si se hace con un solo proveedor y éste tiene una incidencia importante.
Añade Annabel Buxés, “Si dependes de un único proveedor, estás ligado. Irte a un entorno multicloud añade complejidad, pero es una necesidad básica para infraestructuras críticas”. Los principales proveedores ofrecen ya herramientas de automatización y de orquestación, aunque cada uno proporciona herramientas solo para sus propios entornos, “no hay una hibridación real, aunque se ha mejorado mucho en seguridad y en gestión de identidades”.
Un posible escenario real, de bastante complejidad, podría ser “tener un proyecto de IA con Google, pero en el que los datos están en Amazon AWS, porque es una plataforma muy madura y potente. Y en el que las aplicaciones corporativas residan en Microsoft Azure. Eso es un ejemplo de entorno multicloud e híbrido muy realista”.
¿A qué retos se enfrenta el equipo de TI?, como señala Annabel Buxés, “el reto número uno es la complejidad. Necesitamos automatizar y poder movernos entre diferentes proveedores y nuestras infraestructuras privadas”. Y no solo eso, hay que disponer de una gobernanza transversal, tanto en seguridad como en la gestión financiera.
La innovación nos diferenciará de nuestros competidores. Tenemos que evolucionar nuestro producto de forma continua para impactar en los clientes y retenerlos con el mejor entregable posible, independientemente de la tecnología que tengamos por debajo, y así poder aumentar nuestra facturación, que es lo importante.
Francisco Cosín Vallejo, Head of Cloud & DevOps de UST
Todo esto revela varias tendencias que están teniendo lugar:
- La número uno es la complejidad, que se está gestionando mediante orquestación, observabilidad, FinOps y seguridad.
- Evolución hacia desarrollo de aplicaciones basadas en microservicios y contenedores, con Kubernets y OpenShift y arquitecturas agnósticas, independientes de la infraestructura concreta que se use.
- La búsqueda de un mejor modo de gestionar FinOps, que haga muy sencillo controlar costes y derivar cargas allí donde tengan más sentido.
- El crecimiento del Edge computing que debe orquestarse también con todo el cloud y el resto de infraestructura.
Todas las tecnologías y planteamientos vistos hasta ahora suponen un salto tecnológico para las organizaciones, pero no hay que perder de vista que todas ellas realmente sirven para dar soluciones a las necesidades del negocio. En eso es precisamente en lo que se centró Francisco Cosín Vallejo, Head of Cloud & DevOps de UST, en la generación de valor a través de la tecnología. Y esto pasa por hacer lo más eficiente posible ese uso de la tecnología.
La ingeniería de plataformas (Platform engineering) “es un grupo de metodologías que, a través de la estandarización y automatización, nos permiten impulsar el negocio desde paradigmas como DevOps o SecOps”. Las organizaciones se enfrentan a una serie de retos a la hora de desarrollar soluciones:
- El control de costes.
- La retención del talento.
- La seguridad.
- Largos plazos de puesta en producción.
- Ritmos de innovación muy lentos.
Como incide Francisco Cosín Vallejo, “esa innovación es la que nos diferenciará de nuestros competidores. Si queremos tener un producto mejor que el resto y necesitamos evolucionarlo de forma continua”. Esto permitirá un ciclo de interacción continua con los clientes, recogiendo información valiosa e “impactando en ellos y reteniéndolos con el mejor producto posible, independientemente de la tecnología que tengamos por debajo”.
La ingeniería de plataformas aporta automatizaciones para que las aplicaciones sean más ágiles en su desarrollo. Esto requiere ciclos de desarrollo continuo que resuelven los errores detectados, añaden nuevas características, mejoran la seguridad y aceleran el ritmo de los lanzamientos, lo que “nos va a dar la capacidad de aumentar nuestra facturación, que es lo importante”.
Tres factores clave para el éxito de una estrategia de Platform Engineering son:
- Orquestación de los servicios cloud para escalar al coste adecuado, con la seguridad necesaria durante todo el ciclo de vida de las aplicaciones y con despliegues automatizados.
- Disponer de mecanismos de observabilidad que permitan saber qué se ha hecho, quién lo ha hecho, cuándo lo ha hecho y cuál ha sido la solución de cada problema.
- Contar con un equipo de desarrollo con el talento necesario y “que sean consumidores de todos los servicios que necesitan, para que la aplicación sea desarrollada continuamente y puesta en producción de forma solvente”.
No hay forma de que tomemos decisiones de negocios sin que tengamos en cuenta la parte tecnológica.
Nerea Costas, Senior Manager, Global Technical Sales EMEA – Growth and Emerging Markets de Equinix
Un equipo de Ingeniería de plataformas es la base imprescindible para dar respuesta a todos estos factores, que evolucione y mantenga todos los componentes necesarios.
Nerea Costas, Senior Manager, Global Technical Sales EMEA – Growth and Emerging Markets de Equinix, destacó que “el 86% de las organizaciones utilizan ahora mismo dos o más proveedores de nube pública, de los cuales el 90% opta por uno de los cuatro grandes proveedores”.
Y resaltó que “el 94% de estas empresas está modificando su estrategia o planea hacerlo para usar un modelo híbrido multicloud”. La consecuencia de esto es que estas estrategias híbridas traen consigo una serie de retos y de implicaciones para todo el negocio.
Tecnología y negocio deben estar más alineados que nunca, “no hay forma de que tomemos decisiones de negocios sin que tengamos en cuenta la parte tecnológica”. Lo que hace que incorporar plataformas tecnológicas avanzadas que den respuesta a los retos del negocio sea a su vez un desafío para los equipos de TI (la complejidad de gestionar plataformas híbridas multicloud, optimización de costes e ingresos, obtener la eficiencia operativa adecuada,etc).
Además de garantizar la soberanía del dato y cumplir con los requisitos de un entorno regulatorio tan exigente como el del la Unión Europea. Si a este “cóctel” le añadimos la inteligencia artificial como acelerador, pero que también “demanda latencias muy bajas y un acceso a cantidades ingentes de datos” nos encontramos antes un verdadero reto.
La solución por la que aboga Nerea Costas son las plataformas neutras de interconexión repartidas por todo el mundo como las de su compañía, que tienen una red propia de interconexión y que dan acceso a más de 235 proveedores en la nube. De este modo se pueden conectar, a gran velocidad, emplazamientos en casi cualquier lugar del mundo con servicios distribuidos por todo el planeta con gran velocidad y latencias muy bajas.









