La vertiginosa evolución del entorno digital nos obliga a considerar que la seguridad digital (o ciberseguridad) es parte integral y fundamental de la propia seguridad y funcionamiento normal de la sociedad. Para el Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE), el pilar fundamental que lidera este desafío es situar a las personas por encima de la tecnología. La tecnología debe estar al servicio de las personas, alineada siempre con el propósito y razón de existir de la empresa, que debe proporcionar un servicio útil a la sociedad. En cualquier empresa, las personas son las que marcan la diferencia. Si quieres ser una empresa excelente, necesitas tener y formar personas excelentes.
El MCCE contribuye a proteger y defender el ciberespacio, ese sistema nervioso invisible que permite el funcionamiento y progreso del país. Operamos en una “zona gris” de permanente confrontación, silenciosa y sin tregua, 24 horas 7 días a la semana.
Ante este enorme reto trabajamos en un plan estratégico con la vista puesta en 2030. Incluye el desarrollo del SCOMCE (sistema integral soberano para operar en el ciberespacio) o el Centro de Referencia de IA (CRIA). Por otro lado, estamos impulsando un hub de ciberdefensa en Retamares que albergará, entre otros, un Centro de adiestramiento virtual o un Centro de operaciones para el ciberespacio, que operará 24/7.
Para sostener este avance, nos reforzamos en el factor humano, en un doble sentido: cuantitativamente, hasta alcanzar 1.500 profesionales, militares y civiles; y cualitativamente, atrayendo y formando talento. En la Escuela Militar de Ciberoperaciones (EMCO) formamos especialistas bajo una regla de oro: primero formamos buenas personas, luego buenos militares y finalmente, buenos profesionales, especialistas en el mundo digital. Les inculcamos alma de eterno aprendiz, para que continuamente se estén formando, aprendiendo y desaprendiendo para seguir siendo relevantes.
La seguridad digital es una responsabilidad colectiva de toda la sociedad, y el factor humano es la principal puerta de entrada para los ciberataques. La seguridad de la nación se decide en el dispositivo de cada ciudadano, lo que nos convierte a todos en la primera línea de defensa. Gestos básicos como usar contraseñas robustas y doble factor de autenticación o actualizar el software de los dispositivos, nos protegen a todos. Velar por nuestra forma de vida en esta Era digital es responsabilidad de todos.

