La transformación digital ya no es un proyecto paralelo dentro de una compañía industrial sino un elemento central de competitividad y resiliencia. En un sector como el de la construcción, históricamente muy tradicional y fragmentado, uno de nuestros principales retos como organización es precisamente acelerar esa evolución sin perder el foco operativo y la cercanía con el cliente.
Soy Chus Barroso, CEO de BMI Iberia, y creo que los desafíos actuales van mucho más allá de fabricar productos de calidad. Nuestros clientes necesitan rapidez, eficiencia, soporte técnico, seguridad y capacidad de adaptación. A esto se suman factores como la sostenibilidad, la escasez de trabajadores especializados o la situación geopolítica. En este contexto, la tecnología juega un papel absolutamente estratégico.
Las TIC nos están permitiendo transformar procesos que durante décadas habían permanecido prácticamente inalterados. Un ejemplo claro es PlanMaster, nuestra solución digital para la medición y generación de planos de cubiertas. Tradicionalmente, este tipo de trabajos requerían desplazamientos, visitas técnicas y procesos manuales con tiempos elevados y riesgos asociados al trabajo en altura. Hoy, gracias a la digitalización, somos capaces de ofrecer mediciones digitalmente precisas en 48 horas.
Pero más allá de una herramienta concreta, lo relevante es el cambio de mentalidad. Estamos incorporando la tecnología en toda la cadena de valor de la compañía: desde la relación con clientes y especificadores hasta los procesos internos, la gestión de datos, el marketing digital o el soporte técnico especializado. La digitalización nos permite tomar mejores decisiones, ser más ágiles y ofrecer una experiencia mucho más completa y personalizada.
Además, creemos que uno de los grandes cambios del sector será la capacidad de convertir los datos en valor real para nuestros clientes. La inteligencia artificial, la automatización o el análisis avanzado de información tendrán un impacto enorme en ámbitos como el mantenimiento predictivo, la planificación de proyectos, la eficiencia energética o la gestión de activos constructivos.
En BMI vemos la innovación no como un objetivo aislado, sino como una responsabilidad hacia nuestros clientes y hacia el futuro del sector. La construcción necesita avanzar hacia modelos más digitales, más sostenibles y más eficientes. Y estamos convencidos de que la colaboración entre industria y tecnología será una de las claves para conseguirlo.

