Hace seis años, el modelo de trabajo cambió para siempre. Si bien muchas empresas habían iniciado su propio proceso de digitalización y automatización, la pandemia aceleró este procedimiento y obligó a organizaciones y trabajadores a adaptarse a una nueva realidad laboral.
En estos años, el trabajo remoto, lejos de reducirse y desaparecer, se ha consolidado y estabilizado. Según el último informe del INE, el 37% de las empresas lo mantiene, por lo que desde nuestra perspectiva en Zaltor, donde llevamos años apostando por modelos de trabajo híbridos tanto a nivel interno como en las soluciones que acercamos a nuestros partners, invertir en este tipo de entornos no es una tendencia, sino una decisión estratégica.
Este formato ha sido adoptado por el 78 % de las grandes empresas, lo que conlleva, inevitablemente, la necesidad de integraciones, consultoría y servicios gestionados. En nuestra experiencia, no todas las organizaciones están preparadas para mantener un departamento de TI que pueda encargarse de gestionar las herramientas esenciales, de hecho, pocas tienen la capacidad de asumir ese gasto, por lo que el asesoramiento experto en la adopción de soluciones que garanticen la seguridad y optimicen el rendimiento es una necesidad imperiosa.
En el mundo en el que vivimos, el puesto de trabajo debe tener como condición imprescindible ser “seguro por diseño”, ya que la movilidad de los trabajadores entre las oficinas, las casas y otros otros entornos requiere continuidad y garantías, apoyadas en pilares como:
-Las herramientas con Zero Trust, que reduce incidentes, evitan paradas y protegen sin perjudicar la experiencia del usuario.
-El control total de los dispositivos en cualquier ubicación gracias al MDM.
-La seguridad y red unificadas en la nube que permiten la continuidad operativa garantizando el acceso a aplicaciones, reduciendo la dependencia de las VPNs tradicionales y manteniendo rendimiento y seguridad.
-La protección del dato, que como sabemos, es el activo más importante de las organizaciones, a través de DLP.
-La autenticación multifactor, que limita accesos no autorizados, no compromete la identidad y minimiza el impacto de credenciales filtradas y robadas.
No es ningún secreto, pero sí evidente, que el modelo de trabajo remoto híbrido parcial exige interoperabilidad. La media en nuestro país es de 2,4 días de teletrabajo de media, lo que hace inviable no disponer de soluciones que integren colaboración, gestión de dispositivos, seguridad y también analítica.
Sin embargo, muchas pymes aún no han completado esta transición. Desde Zaltor creemos que aquí es donde cobra especial relevancia nuestro papel como mayorista: acompañar a nuestros partners con asesoramiento experto y soluciones paquetizadas con un coste predecible que aseguren la continuidad, la productividad, la competitividad y la resiliencia empresarial.










