En 2026, la región EMEA llegará a un punto de inflexión en IA, con cambios normativos y un avance decisivo hacia la adopción pública. Dell Technologies identifica cinco tendencias clave que impulsarán el desarrollo y abrirán nuevas oportunidades para comunidades e industrias, redefiniendo la gobernanza, la innovación y la colaboración en la región:
- Transformación de los servicios públicos
En 2026, el sector público pasará de experimentar con IA a adoptarla de forma masiva. Los gobiernos de EMEA integrarán IA para ofrecer servicios más inteligentes, eficientes y personalizados, modernizando adquisiciones y actualizando sistemas heredados. La inversión en talento será clave para gestionar esta transición. Se consolidarán alianzas público-privadas con líderes tecnológicos para implementar IA en operaciones esenciales, mejorando la agilidad y la calidad del servicio.
- El auge de las estrategias regionales de IA y la regulación de la IA autónoma
Los países de EMEA impulsarán su “soberanía de la IA”, priorizando almacenamiento local de datos e innovación nacional. Esto puede aumentar la brecha entre naciones avanzadas y en desarrollo, aunque también abrirá nuevas alianzas entre economías emergentes. Se fortalecerán infraestructuras de datos seguras y se redefinirá la dinámica geopolítica digital. El crecimiento de agentes autónomos en salud o finanzas exigirá regulaciones más estrictas, con mayor transparencia y supervisión humana.
- Alianzas público-privadas: una nueva era de colaboración
La relación entre gobiernos e industria evolucionará hacia una colaboración más estrecha en IA. Los gobiernos aportarán claridad regulatoria y apoyo para que la innovación sea responsable y escalable. Estas alianzas permitirán desplegar infraestructuras de IA más sólidas y exportar capacidades regionales. Al combinar prioridades públicas con innovación privada, EMEA reforzará su posición como líder tecnológico global.
- Impulsando el futuro de la IA
Según la Agencia Internacional de la Energía, los centros de datos en todo el mundo consumieron unos 460 teravatios-hora (TWh) de electricidad en 2022 y se prevé que la cifra se duplique para 2026 con la expansión de la IA. En Europa, el consumo podría triplicarse para 2030 si se mantienen las tarifas actuales (McKinsey). Esto obliga a desarrollar infraestructuras más eficientes y sostenibles y a resolver cuellos de botella en redes eléctricas. Los gobiernos modernizarán instalaciones clave y ofrecerán incentivos para modelos de IA eficientes, favoreciendo a países con acceso a energía limpia.
- Construyendo hoy una fuerza laboral lista para la IA
La prioridad pasa de prepararse para el futuro a actuar de inmediato. La rápida adopción de IA exige formar y reciclar a los trabajadores actuales para asumir roles asistidos por IA. Se prevén políticas que incentiven a las empresas a invertir en capacitación práctica y en el intercambio de conocimientos entre sectores. El objetivo es que la IA empodere a las personas y que sus beneficios se distribuyan de manera amplia y equitativa.
A medida que avanzamos hacia un futuro impulsado por la IA, los responsables políticos y líderes del sector público de EMEA asumen un papel decisivo en esta transformación. Las alianzas público‑privadas serán clave para acelerar la innovación, ampliar soluciones seguras y reforzar la resiliencia digital y física.










