Hoy en día, la tecnología avanza a pasos agigantados y requiere de una adaptación casi inmediata. En este caso, Zoom, una plataformas líder de comunicaciones unificadas a nivel global y con un enfoque AI-first, demuestra cómo la inteligencia artificial aplicada a las operaciones de TI, conocida como AIOps, ayuda a garantizar la estabilidad y continuidad de millones de reuniones y webinars que suceden al mismo tiempo de forma online.
De hecho, este sistema no se limita solo a vigilar que todo funcione. Por medio de machine learning y big data, detecta posibles problemas y actúa antes de que los usuarios lleguen a identificarlos. Por ello, su principal diferencial es anticiparse a situaciones como: la saturación de servidores, picos de latencia o fallos en la infraestructura y solucionarlos así de forma automática. Por ejemplo, en un webinar con miles de asistentes, redistribuye los recursos entre distintos servidores para que tanto el audio como el vídeo mantengan la calidad, mientras los participantes se encuentran en dichos espacios.
Un caso práctico es en el sector de la educación, universidades, institutos y diversos centros de aprendizaje que utilizan Zoom para tener clases virtuales con estudiantes conectados al mismo tiempo, los cuales dependen de que la plataforma funcione sin interrupciones. En estas situaciones, AIOps detecta incrementos que no son usuales en el tráfico, como los que se producen durante exámenes en línea o clases magistrales y ajusta automáticamente los recursos para evitar retrasos, cortes de audio o caídas del sistema.
En el día a día, esta tecnología se encuentra en un segundo plano, pero se ve en todas partes. Evita fallos en reuniones internas, asegura que webinars o eventos corporativos de gran escala funcionen sin problemas, incluso si los participantes están en distintos países o ubicaciones.
Al final, lo importante no es solo mantener la infraestructura funcionando, se trata de que cada videollamada pueda desarrollarse sin ningún tipo de desconexión, permitiendo que las personas se comuniquen y colaboren sin tener que preocuparse por lo que sucede detrás de la pantalla.
En definitiva, la tecnología deja de ser solo una herramienta para convertirse en un aliado que responde a lo que las personas necesitan. AIOps en plataformas como Zoom permite que la comunicación evolucione al ritmo de quienes la usan, anticipando demandas, adaptándose a nuevos escenarios y asegurando que no se detenga.





