La evolución de WiFi 7, 5G/6G y el IoT dibuja un escenario en el que cada vez más dispositivos, aplicaciones y servicios dependen de la conectividad. Las redes ganan capacidad y aparecen nuevas posibilidades, pero también aumenta la importancia de garantizar que esa conectividad ofrece la experiencia esperada.
En el caso de las redes WiFi, disponer de una infraestructura operativa no significa necesariamente que el usuario esté recibiendo un buen servicio. Pueden existir problemas de rendimiento, latencia o conectividad que afecten a su experiencia aunque desde la infraestructura aparentemente todo funcione correctamente.
Por eso, junto a la evolución de las redes, aparece otro reto: entender qué está experimentando realmente el usuario cuando se conecta.
De monitorizar la infraestructura a medir la experiencia
Tradicionalmente, la supervisión de una red se ha centrado en comprobar el estado de su infraestructura. Sin embargo, conocer el estado técnico de los componentes no proporciona necesariamente toda la información sobre lo que está experimentando una persona cuando se conecta.
Aquí es donde cambia el enfoque de Witch Monitor, una solución desarrollada por NexTReT que evalúa la calidad del servicio WiFi desde la perspectiva del usuario final. Lo hace mediante dispositivos independientes que monitorizan la experiencia de forma continua.
El objetivo es pasar de una visión centrada únicamente en la infraestructura a disponer de información sobre calidad, disponibilidad y estabilidad del servicio, los tres pilares sobre los que se estructura la medición de Witch Monitor.
Detectar el problema antes de recibir la queja
Uno de los principales retos de la gestión WiFi es que muchas incidencias se conocen cuando el usuario ya las ha experimentado y comunica el problema.
Witch Monitor plantea un modelo diferente. Sus sondas se conectan a la red y realizan pruebas que simulan la actividad de un usuario, obteniendo métricas como ancho de banda de subida y bajada, resolución DNS, carga de páginas, latencia TCP, potencia de señal, canal utilizado o BSSID. La información se centraliza posteriormente para facilitar su monitorización.
De esta forma, el equipo de IT puede disponer de datos objetivos sobre el comportamiento de la red desde los puntos en los que se encuentran los usuarios, además de alertas, cuadros de mando, informes e información en tiempo real.
El WiFi como una pieza más de la Observabilidad 360º
Esta visión encaja dentro de un enfoque más amplio de Observabilidad 360º. En NexTReT, este concepto busca conectar diferentes capas del ecosistema digital: experiencia de usuario, información de negocio, aplicaciones e infraestructura.
En ese modelo, Witch Monitor aporta específicamente la visión de la experiencia del usuario en la red WiFi, complementando la información procedente de otras capas tecnológicas.
Porque saber que una infraestructura está disponible es importante, pero no siempre es suficiente. Entender qué está experimentando realmente el usuario permite transformar la monitorización de la red en información útil para mejorar el servicio.






