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01 marzo 2012

CPD orientado a Cloud, ¿y eso qué es?

Uno de los aspectos más relevantes del CPD orientado hacia entornos Cloud son la flexibilidad del mismo, en términos de espacio y crecimiento. Estamos hablando de un entorno en el que las tecnologías cambian constantemente y las necesidades lo hacen aún más rápido, lo que obliga a hacer un diseño más inteligente.

Es fundamental contar con un CPD que sea muy flexible en lo que respecta a los sistemas de distribución eléctrica y de climatización, pues aunque inicialmente podamos plantear una sala con una distribución de consumo bastante homogénea, a medida que las soluciones de Cloud se van generalizando, tendremos zonas de máquinas con carga de trabajo de CPU muy superior a las máquinas desde las que se prestan los servicios tradicionales. Si no contamos con sistemas de distribución eléctrica y de climatización flexibles, será muy difícil y costoso adaptar cada una de las zonas.
 

Por otra parte, una asignatura pendiente en la gestión de los CPDs siempre ha sido la integración a nivel de gestión entre el departamento de IT y el de infraestructuras del CPD. En el caso de un CPD orientado a Cloud es imprescindible esta coordinación en materia de climatización, ubicación de las máquinas, alimentación eléctrica de las mismas, etc. Es muy complicado tener unos indicadores de eficiencia buenos si no se acometen este tipo de actuaciones de forma conjunta.

Además, para que el aprovisionamiento de servidores del CPD orientado al Cloud se haga en tiempo real, es necesario que podamos detectar rápidamente los incrementos de demanda tanto IT (a nivel de procesador, memoria, almacenamiento o comunicaciones) como de infraestructuras (de electricidad como de frío en distintas zonas de la sala). Un sistema Scada es imprescindible, pues aporta información en tiempo real sobre el estado de la sala y así nos evitará sustos. En cuanto a la plataforma IT, también será necesario contar con un sistema de monitorización en tiempo real que aporte información sobre los niveles de carga de los procesadores, memoria y almacenamiento del pool de servidores físicos y el almacenamiento externo que soportan el servicio Cloud, lo que permitirá que el número total de recursos que están disponibles para prestar los servicios aumente, llevando nuevamente los porcentajes de ocupación en cualquiera de sus dimensiones a unos umbrales aceptables.

La monitorización de los entornos de red en un ámbito Cloud es bastante más compleja que la monitorización que estábamos acostumbrados a manejar en entornos tradicionales y adquiere una criticidad muy superior. Dependiendo del estado en el que se encuentre la plataforma de almacenamiento en ese momento, puede ser perfectamente absorbible, o bien tirar abajo toda la plataforma de almacenamiento. Por eso es necesario contar con una monitorización muy fina de todo este entorno.
 

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Olof Sandstrom
arsys.es
Director de Operaciones

Asociación @aslan
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