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Articulo de Opinión
  • Eficiencia Energética en el Sector de las TIC.

  • 08/06/2009 - Francisco Valencia Arribas. Director Desarrollo de Negocio. Fibernet

  • Las Tecnologías de Información y Telecomunicaciones son un “mal necesario” para la mayor parte de las empresas. Son un “mal” porque requieren que la empresa aprenda, comprenda y adapte su forma de trabajar a un entorno que no es el nativo de su negocio; porque requieren inversiones elevadas y altos costes de mantenimiento; porque, analizadas de forma aislada, no incrementan la productividad de la empresa. Pero son “necesarias” porque permiten una sencilla y eficaz gestión de las organizaciones; porque permiten automatizar procesos productivos; porque abren la empresa a su mercado. Si obtenemos una relación de cuanto de “mal” y cuanto de “necesario” tienen las TIC para una empresa, obtendríamos su factor de eficiencia.


  • Valoración.

  • De modo que, en sentido figurado:


    Eficiencia de las TIC = Aporte de las TIC al negocio / Esfuerzo para implementar y mantener las TIC.


    Durante los últimos tiempos, con la bonanza económica en la que hemos estado flotando, las empresas han centrado muchos esfuerzos en crecer, en expandirse, en abrirse a los mercados,… Es decir, se han centrado esfuerzos en hacer grande el numerador de la ecuación.
    Ahora la situación macroeconómica es distinta, ya no se piensa tanto en crecer como en simplemente sobrevivir, y el nuevo objetivo marcado es hacer pequeño el denominador de la ecuación.


    Por suerte, y dado que hasta ahora no se habían tomado medidas para hacer pequeño el denominador, tenemos mucho camino por recorrer, mucho margen para lograr esta reducción.


    Y así, están surgiendo en la actualidad numerosas iniciativas de las empresas y proveedores para afrontar proyectos de consolidación y virtualización de servidores que han logrado y están logrando un considerable descenso en los costes operativos de las TIC en la empresa, pero están generando un nuevo problema: La adecuación de los
    espacios TIC.


    Más máquinas, más potentes y en menos espacio. Este ha sido el resultado de los proyectos de consolidación y virtualización. De repente, nos encontramos con centros mal dimensionados, mal preparados, que deben suministrar energía y control de temperatura a un número de elementos creciente. El consumo energético se dispara, surgen problemas de disponibilidad debidos a variaciones bruscas de temperatura, nuevos costes derivados de las TIC…


    Ahora sí entramos de lleno en el problema: El consumo energético nunca había sido
    considerado como parte del coste de las TIC. La dirección de TIC no suele afrontar el pago de las facturas de energía, e incluso este elemento nunca era sumado en sus planes de recuperación de inversiones realizadas, pero suponen un problema fácil de cuantificar.


    Está comprobado que el coste de tener encendido el servidor es mayor que el propio servidor.

    A este valor hay que sumar todos los elementos adicionales que necesita el servidor (electrónica de red, routers, firewalls, discos, duplicidad de elementos por redundancia), y hacer para todos ellos los mismos cálculos que permitan conocer su coste energético.


    Cuando se realiza el cálculo global de eficiencia energética de nuestra infraestructura TIC, se emplea la fórmula siguiente:

     Eficiencia= Potencia consumida por los servidores de negocio / Potencia total consumida

    Podemos considerar un valor de eficiencia energética mínimamente aceptable si éste valor alcanza 0,5, y adecuado si supera 0,6. Es decir que al menos el 60% de la factura de electricidad sirva para el sustento de nuestro negocio. La Unión Europea ha editado un código de conducta para centros de datos en el que anima a alcanzar valores de 0,9 (Code of Conduct on Data Centres Energy Efficiency -- Version 1.0, 30 October 2008).


    Todas las medidas que permitan mejorar la eficiencia energética son bien recibidas, siempre que satisfagan unos valores establecidos por la empresa, relativos al retorno de la inversión que cada solución permita.


    Existen dos grupos de soluciones orientadas a incrementar la eficiencia energética:


    La primera de ellas es promovida por los fabricantes de servidores y sistemas, que vanreduciendo el consumo de sus componentes, mejorando la disipación térmica de los
    mismos, creando soluciones que permitan consumir menos cuando los recursos no son necesarios para el proceso, etc. Estos desarrollos, a medio camino de su evolución, van
    aplicándose en las empresas junto con la evolución de los propios servidores. Poco o nada puede hacerse, por parte de la empresa, para acelerar el proceso.


    La segunda línea es la participada por las empresas especializadas en soluciones de data centers. Construcciones más aptas para contener la temperatura, sistemas de frío
    más eficaces, sistemas de alimentación con mayor grado de rendimiento, etc. En este segundo grupo es donde cabría incluir a las empresas integradoras que aportan
    imaginación e ingeniería al problema. Es en este segundo grupo de soluciones donde la empresa tiene más que aportar, más libertad de decisión, más opciones, por lo que voy
    a centrar el resto del artículo a analizar estas alternativas.


    Los elementos importantes que debemos considerar son:

    Forma de obtención de la energía: Una de las líneas fundamentales es la forma de obtención de la energía, empleando siempre que sea posible fuentes de energía propias
    y/o renovables. En caso de ser propias, la energía suministrada por estos elementos es directamente restado del denominador de la ecuación, incrementando la eficiencia del
    CPD.

    Infraestructura de respaldo. Un segundo servidor de respaldo provoca el doble de energía y la mitad de eficiencia, por lo que habrá que dimensionarlo a las necesidades
    reales del negocio. Así, se hace imprescindible la elaboración de un BIA (Business Impact Analisys) en el que se puedan identificar todos los procesos de la compañía, y
    analizar los tiempos en que cada proceso puede estar inoperativo sin afectar al negocio. Aquéllos que soporten ser restaurados en un tiempo prudencial no deberían
    disponer de estructura de respaldo activa.

    Refrigeración. Existen determinadas soluciones centradas en los centros de procesos de datos. Estas soluciones están centradas en:

    • Reducción del espacio a enfriar
         Aplicar frío exclusivamente en las zonas en las que es precisa baja temperatura. Así existen soluciones orientadas a disminuir y cerrar pasillos fríos, bastidores con refrigeración propia, etc.
    • Aislar zonas térmicas independientes
         No todos los sistemas precisan la misma temperatura. Deberían aislarse zonas de diferentes temperaturas en base a la necesidad de los sistemas albergados. Así, los sistemas de energía soportan temperaturas mucho más altas que los servidores blade.
    • Utilizar la energía
         Una infraestructura de CPD genera gran cantidad de energía en forma de calor. Existen proyectos de inversión orientados a utilizar este calor para, por ejemplo, utilizarla como fuente energética de entrada al sistema de calefacción del edificio en que está alojado en el CPD.

  • Más Información: http://www.fibernet.es